Stevia para reducir medidas de abdomen
La Stevia Rebaudiana, conocida simplemente como stevia, se trata de una planta que crece en Suramérica, originalmente en Paraguay pero también presente en países como Brasil. Sus hojas contienen esteviósidos, un glicósido increíblemente dulce.
Tradicionalmente, se conoce como “ca-he-he” en Suramérica y se cree que ha sido utilizada como edulcorante por siglos, principalmente por las tribus guaraníes.
Últimamente, se ha transformado en un producto increíblemente popular y una tendencia en el mercado alimenticio como un sustituto para la azúcar refinada y como un suplemento para la pérdida de peso. A pesar de que todo es relativamente reciente y aún se encuentran en proceso las investigaciones para corroborar esto, ya existen millones de personas consumiéndola y miles de testimonios que afirman su efectividad.
El primer recuento del uso de esta planta fue hecho por Antonio Bertoni en 1887, pero no fue sino hasta el siglo XX que su popularidad viera un incremento. A mediados de 1987, exactamente un siglo después, se estimaba que los consumidores en Japón ingerían el equivalente a 700 toneladas de hojas de stevia. La stevia es increíblemente popular en dicha nación y se utiliza para virtualmente todo, desde sodas dietéticas hasta dulces horneados.
Se puede resaltar un período en los 90’s durante la stevia pasó por cierta controversia en la que la FDA bloqueó su importación como consecuencia de una investigación que dio paso a dudas sobre la seguridad del consumo de la planta. Sin embargo, esto es algo común para los productos alternativos al azúcar y dicha investigación ha sido descartada, haciendo que la stevia sea accesible para cualquiera en América.
Los beneficios de la stevia en cuanto a control de peso se deben a que los esteviósidos no son metabolizados por el organismo, lo que la convierte en un alimento libre de calorías. La stevia procesada puede ser, incluso, cien veces más potente que el azúcar y viene en varios formatos como polvo y gotas; por ello, es una de las mejores alternativas a la azúcar refinada y puede ser utilizada tanto en bebidas como en comidas y platos horneados.
Para los aficionados a las dietas, la stevia es alabada por ofrecer la oportunidad de consumir comidas dulces sin la presencia de calorías “vacías” que aportan los otros endulzantes. Un estudio publicado en 2010 descubrió que las personas que consumían stevia no se sentían más hambrientos que aquellos que consumían azúcar y que tampoco sentían más antojos de dulces.
Según Mayo Clinic, la stevia puede ser consumida sin ningún problema por personas que sufren de diabetes gracias al hecho de que no afecta los niveles de azúcar de ninguna manera. De hecho, se cree que la stevia puede ayudar a regular los niveles de azúcar en la sangre y que las sensaciones de hambre son disminuidas con el consumo de 15 gotas, 20 minutos antes de cada comida.
La stevia no se ha visto exenta de controversia. Un estudio en 1991 concluyó con que la stevia era peligrosa. Afortunadamente, un estudio secuela descartó los primeros resultados por presentar defectos. A raíz de esto, la FDA declaró la planta como un suplemento alimenticio y no un edulcorante legal.
La EFSA, por otro lado, declaró que la stevia no presentaba ningún riesgo pero no se abstuvo de publicar una tasa aceptable para el consumo diario.
La stevia se encuentra disponible en paquetes, polvos y gotas, cada uno con sus propios lineamientos. Si se utiliza stevia por primera vez, guarde mucho cuidado de seguir las instrucciones y mantenga en mente que la stevia en polvo es hasta 15 veces más potente que el azúcar; una cucharada de stevia puede reemplazar a una copa de azúcar refinada.

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